jueves, 2 de abril de 2009

Irregularidad no falta

Gana, pierde, vuelve a ganar, pero luego... Vuelve a perder. ¿Es normal? Para nada, ¿Común? ¡No!, es Independiente.
Hace ya varios años que el hincha del Rojo va desconcertado a la cancha sin saber cual es un partido ganable y cual no debido a las grandes irregularidades que presenta en los partidos. Perder con Gimnasia de Jujuy por goleada y al partido siguiente vencer sin sobresaltos a Newell`s no es lógico y más cuando después de una paupérrima actuación en el norte del país se habló de la partida del técnico, algo no muy bien visto por los hinchas, pero parecería que sí por los jugadores.
Miguel Angel Santoro puede ser cuestionado por el reflejo del equipo en el campo de juego, pero que es un ídolo del club, es indiscutible. De hecho, ya está trabajando para conseguir su reemplazante, una muestra más de lo que ama "Pepé" al Rojo de Avellaneda.
Dos semanas tiene Independiente para reorganizarse y comenzar un camino sin demasiados altibajos. Quizá con nuevo técnico, quizá no, pero eso no acreditará la falta de regularidad en el equipo.
El próxima rival es nada menos que el puntero del campeonato, Lanús, pero dependerá exclusivamente de los jugadores de llevarse los tres puntos de La Fortaleza, ya que han demostrado poder y querer jugar bien y hasta por momentos, con un fútbol vistoso en varias ocasiones como contra Racing, Boca y Newell`s.
De más está decir que la ausencia de Gioda era un cráter en la defensa, a su vez, es una pieza fundamental para los tiros de esquina y centros, así que habrá que saber aprovechar ese metro ochenta y dos de altura de aquí en adelante.
¿Ramón Díaz? ¿Gallego? ¿Falcioni? A esta altura por lo demostrado en los miembros del plantel, el problema no es el técnico, sino ellos mismos y el hincha lo sabe.
Ahora a esperar. En quince días con o sin técnico hay que ganarle a Lanús de visitante. ¿Imposible? Para nada, sino recuerden la fecha cinco. Ojalá el domingo vuelva a ser esa quinta fecha para despegar de una buena vez por todas y no caer nuevamente en esta irregularidad.

Independiente de alegrías


Otra vez sopa. Es inevitable ver jugar horrorosamente a Independiente. Después de sus variadas derrotas frente a rivales chicos e inofensivos y no tan chicos, se puede decir que "el Rojo" no es más que un equipo sin alma, sin ganas y por sobre todo, sin sangre; eso que siempre se habló de nuestro querido club en sus épocas de gloria que ya hoy no son más que recuerdos y viejas alegrías.
Uno se acuerda de Comizzo, del "Negro" Galván, "Pancho" Sá, jugadores campeones del mundo, y al mirar la alineación de Independiente actual, es difícil de creer que esos puestos estén cubiertos por jugadores como: Moreira, Ledesma, Rodríguez, que no sólo no ganaron nada, si no que se dan el lujo de vestir la divisa roja y cobrar altos sueldos por revolear una pelota a treinta y cinco metros sin importar el destino de la misma, ya que les interesa muy poco. Hoy Independiente está lejos del buen fútbol y ni hablar del vistoso, está independizado de alegrías, de esperanzas y tantas otras cosas que se están haciendo costumbre con el correr de los partidos y de campeonatos. Todos los torneos se arrancan con una ilusión, pero claro, luego de la fecha 4, al ver los refuerzos de "jerarquía" que trajo nuestro señor presidente le hacen ver al hincha la realidad de lo que hay en el campo de juego.
Esto no puede seguir así, no nos olvidemos que es el mismo club, el mismo Independiente que salía a ganar en el Olímpico de Roma desde el minuto cero, sin importar cuál sea el rival de turno. (Es más, esa final contra la Juventus en el '73, el Rojo se ofreció de ir a jugarla en Italia, porque la "Vecchia Signora" no quería disputarla). Así fuera una copa internacional, un partido por el torneo local o un amistoso, los jugadores dejaban el alma. Hoy parece que un entrenamiento en Villa Domínico de tres horas es mucho pedir. Claro, después no pueden correr noventa minutos, es lógico.